domingo, 1 de enero de 2012

No me importa

Ya escribí demasiadas cartas de amor. Escribí las suficientes para darme cuenta de que no valen para nada.

Ya me me han dicho "No" tantas veces que es lo único que se decir.

Me quedo horas frente del espejo, mirándome a los ojos: ¿Por qué? ¿Qué hago mal? ¿De verdad acaba siempre así?

A veces no hay un por qué o una razón, sólo te queda echarle la culpa al destino (o a tu maldita suerte).
Eres inferior a los demás, pero tu moral hace que te sientas diferentes o especial a los demás. No necesitas a nadie.

He perdido tiempo en todo lo que he hecho. Ya no hay espacio para más cicatrices en mi corazón. Lo he blindado en piedra, para que nadie pueda entrar y, lo que es más importante, para que nadie pueda ver o sepa lo que quedó ahí escondido, triste y dolorido.

No hay forma de cambiar, supongo que eso era lo que estaba escrito. No estoy hecho para amar ni para que me amen.

Toda esa ilusión y calidez del principio ahora no es más que humo, polvo, odio y frío, sobre todo frío (yo diría helado).


Pero no siento lástima ni de mi mismo, carezco de esa ternura que antes me caracterizaba.
 He cambiado, no se si a peor o a mejor, pero no me importa:
Mi mente siente menos.
Mi corazón piensa menos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario