lunes, 2 de julio de 2012

Está anocheciendo...

Apenas tengo un vago recuerdo de lo que soy. Ya no camino por miedo a tropezarme, ni pienso en mis defectos por miedo a suicidarme; no quiero asumir las consecuencias, porque sé que harán que parezca un desgraciado e infravalorado ser.

Esta noche duermo junto al olvido, que nunca me deja; no me abandona. Me abraza entre sus gélidas extremidades, sabiendo que nunca nos separaremos. Hace que todo se vuelva oscuro y tenebroso para que mi amor por se se vuelva infinito e irrompible por alguien más. Tengo miedo... y él lo sabe.

Esta noche no hay cabida para el amor, aquel que ya me ha defraudado en incontables ocasiones y que va y viene como las olas del mar. Mi corazón ya se divorció de mis sentimientos. Que no encuentro miradas por la calle porque quizás no tenga nada interesante o productivo que dar u ofrecer, y lo entiendo, porque soy todo lo que un día odié.

Esta noche se han escondido las risas, las carcajadas de las que la vida y yo nos empachábamos día tras día, segundo tras segundo. La soledad me ha hecho más fuerte, pero más infeliz. No quiero ser lo que soy ni cómo soy, por eso no acepto mi presente y tampoco mi futuro.

Esta noche toca pedir perdón; perdón por existir y por llorar; por reír y disfrutar. Aquellos que un día confiaron en mí o pusieron sus esperanzas en sobre la palma de mi mano. Hoy toca lamentarse, regocijarse en el dolor y pensar en la deseada muerte, porque, al fin y al cabo, es sólo un punto más que separa tu cuerpo del mio.

Esta noche los ladrones robaron mi inspiración. La enjaularon en sacos de sufrimiento y desencuentros. Me apalearon con desamor y con traición. Me amordazaron con cansancio, errores y tristeza. Se burlaron de mí por mostrar mi sonrisa al mundo y mi amor clásico a las chicas con las que deseaba estar. Se metieron con mi nombre, rimando con ásperas y frívolas palabras malsonantes. Me arrancaron el alma y el corazón, que no eran los míos, pues estaban empeñados o vendidos desde el primer momento en que te conocí, sino que eran los tuyos. Y eso me volvió loco.

Esta noche... Esta noche se está pareciendo mucho al resto de mi vida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario