viernes, 24 de agosto de 2012

¿Nos rendimos ya?

Hay días que la batalla empieza perdida sin salir de entre las sábanas, y no sabes porqué, sólo entiendes que necesitas pasar el día lo más rápido posible y sin hacer más ruido que todo lo que te rodea. Te vuelves sensible a las palabras y los corazones de los demás; las lágrimas están detrás de la puerta esperando a que dejes de hacer fuerza para que puedan salir y caer al cálido suelo que pisas; tu sonrisa desapareció entre la noche y no se sabe donde acabó. Quizás muy lejos. Las dudas se apoderan de los rayos de sol que llegan a ti, volviéndolo todo oscuro y tenebroso y sin permitirte ver lo realmente importante y valioso; ignoras a las personas imprescindibles y a las que aún no lo son tanto por igual, sin distinciones, ni si quiera te importas tú, ¿por qué lo ibas a hacer por ellos?...

Son días difíciles, que no encuentras sentido a lo que eres ni a lo que haces. No tienes paciencia para que todo lo bueno llegue y sin embargo esperas, y esperas, y esperas, y lo bueno no llega. ¿Lo estás haciendo mal? Yo creo que no. La gente trata de convencerte, que hagas ésto o hagas aquello, como si ellos tuvieran la llave a tus problemas... COMO SI TÚ FUERAS UNO MÁS.

Tú sabes más de esto que yo, seguro, pero si quieres mi opinión, es esta: Se fiel a tus principios, siempre. No te traiciones a ti mismo y todo irá sobre ruedas; apóyate en amistades sólidas, que estén en lo bueno y en lo malo, en las risas y las lágrimas, en la soledad y en la compañía; tú eres único (Sí, lo has leído bien: inimitable) y diriges una vida tú solito: ámate, quiérete, respétate y acéptate. Verás como así encuentras cientos de personas que lo hagan incluso mejor que tú. Lo hagas bien o lo hagas mal, estoy seguro de que estarás orgulloso de tus errores y de tus éxitos; tú eres bueno, especial y agradable cuando hay que serlo. Es imposible que te vaya mal. A las personas buenas le sólo les pasan cosas buenas, ¿no crees?.

¿Quién dice que eso es Debilidad? Los ignorantes. Ellos son los que no saben que esos momentos no son para los débiles, sino para los fuertes y para los que poseen un alma lo suficientemente capaz de soportar cualquier tortura que le propongas.
No tires la toalla, no abandones, no digas nunca "Hasta aquí", porque tu límite está donde los demás no pueden llegar; tu vida es algo más que un ciclo de luz-oscuridad. Tu vida son pensamientos, sentimientos, emociones, amistades, amor, familia, sinceridad, compromiso, diversión, trabajo...
Cambiar es bueno, siempre y cuando se haga por alguien que merezca la pena, ya sea estar triste o estar feliz, vivir una monotonía o experimentar todo tipo de cosas, mirarse el ombligo o mirar por los demás.
Y así podríamos estar hasta el día en que nos digan que hablar no es gratis.

No te dejes empapar de tristeza y de dudas nunca, y si lo haces que sea por un buen motivo. Tú ya me entiendes.

No hay comentarios:

Publicar un comentario